
El fenómeno ya alcanzó una intensidad fuerte y su pico se espera entre fines de la primavera y comienzos del verano. Cómo se forma, en qué se diferencia de La Niña, qué zonas pueden tener más lluvias y qué precauciones conviene tomar
Durante los próximos meses, El Niño va a ser protagonista de los pronósticos. Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el fenómeno ya alcanzó una intensidad fuerte y tendría su punto máximo entre fines de la primavera y comienzos del verano. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) estima que podría extenderse hasta febrero de 2027.
Pero ¿qué es exactamente El Niño y por qué un cambio en el océano Pacífico puede hacer que llueva más en el Litoral o en la provincia de Buenos Aires?
Qué es El Niño
El Niño es un fenómeno natural que se produce cuando las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial, frente a las costas de Perú y Ecuador, se calientan más de lo habitual. Ese calentamiento modifica la circulación de los vientos y de la humedad en la atmósfera, y por eso altera el clima en distintas regiones del planeta, incluso a miles de kilómetros.
Forma parte de un ciclo más amplio, conocido por los científicos como ENOS (El Niño-Oscilación del Sur), que alterna entre tres fases: El Niño, La Niña y una fase neutral. Los episodios de El Niño se repiten de forma irregular, en general cada dos a siete años, y suelen durar entre nueve meses y un año.
En qué se diferencia de La Niña
La Niña es la fase opuesta: se produce cuando las aguas del Pacífico ecuatorial se enfrían más de lo normal.
En la Argentina, sus efectos suelen ser también opuestos:
- El Niño: tiende a traer más lluvias de lo normal en el Litoral, la región pampeana y otras zonas del centro y el este del país, sobre todo en primavera y verano.
- La Niña: tiende a provocar menos lluvias y sequías en esas mismas regiones.
Curiosidad: el país lo vivió en carne propia hace muy poco. Entre 2020 y 2023 hubo tres años seguidos de La Niña, un fenómeno poco frecuente que los especialistas llamaron “triple Niña”. La sequía que provocó fue una de las peores de las últimas décadas y causó enormes pérdidas en el campo.
Qué se espera en la Argentina
El pronóstico del SMN para octubre, noviembre y diciembre de 2026 indica:
Lluvias
- Más probabilidad de lluvias superiores a lo normal en el Litoral, el oeste de Santa Fe, Córdoba, el centro y sur de Cuyo, La Pampa, el oeste de Buenos Aires y el noreste de la Patagonia.
- Lluvias normales o superiores a lo normal en el centro y este de Buenos Aires, parte de Chaco, Formosa y Santiago del Estero, y el noroeste de la Patagonia.
- Menos lluvias de lo normal en el oeste del NOA y el sur de la Patagonia.
Temperaturas
- Más bajas de lo normal en buena parte de Cuyo, Córdoba, el oeste de Santa Fe, La Pampa y el oeste de Buenos Aires.
- Más altas de lo normal en gran parte del NOA.
Los especialistas aclaran que estos pronósticos son probabilísticos: indican hacia dónde se inclina la balanza, no qué va a pasar un día determinado. Que el trimestre sea más lluvioso no significa que llueva todos los días, y tampoco descarta tormentas intensas y cortas que pueden provocar anegamientos.
Por qué preocupa
El Niño no causa por sí solo cada tormenta o cada inundación, pero aumenta las probabilidades de lluvias abundantes y persistentes. Eso puede provocar:
- Anegamientos en zonas urbanas con desagües insuficientes.
- Crecidas de ríos y arroyos.
- Campos inundados, demoras en la siembra o la cosecha y problemas para trasladar animales.
- Cortes de caminos rurales.
Curiosidad: la memoria de El Niño en la Argentina está muy ligada a las grandes crecidas del río Paraná. El episodio de 1982-1983, uno de los más intensos del siglo XX, provocó inundaciones históricas en el Litoral, con miles de evacuados.
Para coordinar la respuesta, el gobierno nacional puso en marcha un Plan Federal de Coordinación ENOS 2026/2027, que busca articular las acciones de la Nación, las provincias y los municipios.









